lunes, 18 de junio de 2012

Lolita en el País de las Maravillas

Vladimir Nabokov tradujo al ruso en 1923 “Alicia en el País de las Maravillas”. En 1955 escribió “Lolita”, al parecer, inspirada en aquella fijación de Lewis Carroll por las adolescentes, en particular, por Alicia Liddell, la musa inspiradora de su historia; dejó además una importante colección de fotos de ella.

Sin embargo no está claro si a Lewis Carroll le hubiera gustado la lectura de “Lolita”. Para evitar pensamientos impuros ideaba problemas matemáticos recreativos y se ponía a resolverlos.

O quizás sí en otra época hubiera llegado a escribir: “Lolita en el País de las Maravillas”.










jueves, 7 de junio de 2012

Dalí y el Ángelus de Millet




Aplicando el método paranoico-crítico Dalí parece que vio lo siguiente en el Ángelus de Millet.

1)   Una erección en el campesino oculta bajo el sombrero y la sumisión de la campesina al modo de la mantis religiosa que incita al aparejamiento y después devora al macho.
2)     La muerte de un niño, hijo de los campesinos, oculta bajo el cesto de patatas, y su entierro en la soledad del campo, al margen del resto del mundo.
3)      Las dos cosas.
4)     Ninguna de las dos.





viernes, 1 de junio de 2012

La Balada del Anciano Marinero

  El origen de los zombies se reconoce históricamente en el relato de H. P. Lovecraft, Herber West: Reanimator, escrito en 1922, al devolverle el protagonista la vida a un muerto que torna monstruoso. Frankenstein es anterior, de 1818; podría considerársele un zombie, pero estrictamente no lo es. En cambio en La Balada del Anciano Marinero, de Samuel T. Coleridge, del año 1798, sí que aparecen zombies, según los entendemos, aunque aquí no son  peligrosos.
  La tripulación del barco había sido abatida por la Mujer-Espectro, culpada de haber secundado la muerte del albatros a cargo del anciano marinero, ave que consideraron maldita, después de que al principio la reputaran de buen agüero. Luego, para poder maniobrar la nave a la deriva, la sagrada Madre insufló espíritus angélicos en los cuerpos, de manera que cobraron movimiento, y así pudieron gobernar el barco y dirigirlo al puerto de partida. Una vez logrado, los espíritus angélicos se esfumaron, amontonándose los cuerpos otra vez sobre cubierta.
  La acción de estos zombies había sido favorecer el rumbo del barco. Es decir, había sido buena. Por supuesto, no eran dueños de sus actos, los espíritus angélicos dictaban sus movimientos. No eran zombies destructivos. No han inspirado películas de cine como el cuento de Lovecraft. Pero si hay que establecer un origen, me da que este es más justo.
  Por otro lado la consideración del albatros como ave de buen o mal agüero, según en el primer caso su intención fuera guiarles entre la niebla o en el segundo impedir que la niebla se disipase, habría que dirimirla mejor según sus características identificativas, esto es, si era un albatros de cabeza gris, de ceja negra, de manto blanco, de corona blanca, etc., sobre lo cual el poema no da pistas. 




jueves, 24 de mayo de 2012

El asesino de Fiòdor Pavlovich

  De joven, Fiòdor Pavlovich violó a la indigente Lizavieta Smerdiaskaia. De ella nació Smerdiakov, al que consideró bastardo y, sin embargo, acogió como sirviente. El hijo mayor, Dimitri, le amenazó repetidas veces por no liquidarle la herencia de la primera esposa, fallecida por enfermedad. Encima de no pagarle, le prometió tres mil rublos a Grushenka, el amor de Dimitri, y así obtener de ella sus favores. Aquella noche Iván estaba en Moscú, y Alexis en el Monasterio.
  - ¡Parricida!, ¡parricida! - gritó Fiòdor Pavlovich al encontrarse a Dimitri acechando, y luego Grigori, el mayordomo, al tiempo que la mano de almirez le golpeaba y caía malherido. La misma arma que luego se estableció hubo matado al padre. Los tres mil rublos habían desaparecido.

  La justicia condenó a Dimitri Karamazov del asesinato de Fiòdor Pavlovich. Parece que, en verdad había sido Smerdiakov, a pesar de su excelente coartada (en aquel momento sufría un ataque epiléptico o lo simulaba). Quizás podría considerarse culpable a Iván, al haberle inculcado a este sus ideas nihilistas. O a Alexis, por no mediar a tiempo. O a Grushenka, por coquetear con el padre y el hijo.

  No sé a quién culpar del asesinato: Dimitri, Iván, Smerdiakov, Alexis, Grushenka…
  Me tomaré un vodka mientras resuelvo este embrollo.

viernes, 18 de mayo de 2012

¿Chimpanzófilos o bonobófilos?

  La crisis nos plantea si ser germanófilos o francófilos (es una moda que se repite cada pocos decenios; recuérdese las guerras). A mí me preocupa más si ser chimpanzófilos o bonobófilos (si se avizora correspondencia con lo anterior, es pura casualidad).
  Los primeros apoyan la violencia agresora para delimitar su territorio y recalcar la exclusividad de su uso provechoso. Si un miembro muestra debilidad, lo abatirán a trompadas, reduciendo la competencia y la molestia. Los segundos reprueban el pragmatismo de la violencia, cultivando la tolerancia social con el sexo.
  Además, el biólogo de la Universidad de Harvard Richard Wrangham, profundo estudioso de estas especies, añade que aquella sofisticación de la violencia que responde a la apetencia de querer castigar y controlar es un subproducto de la inteligencia humana, más que de un instinto primario o atávico. Supongo que aquí entrarían los humanófilos.


viernes, 11 de mayo de 2012

Música en los campos de concentración

Hay quienes soportan circunstancias vitales tan duras, adversas y trágicas, que cuando la música irrumpe en medio de ellas, la perciben con una sensibilidad inaudita. Hasta cierto punto es indistinta la pieza (la serenata Rimpianto de Enrico Toselli interpretada por Beniamino Gigli, el dueto “Sull`aria” de las Bodas de Figaro, la canción Gute Nacht, Mutter! de Wilhelm Strienz ), la cuestión es que el hondo estremecimiento que provoca en quienes la escuchan viene propiciado precisamente por aquella situación hostil y dramática que viven (en el campo de concentración de Sachsenhausen en Oranienburg, Brandenburgo, en el penal de Shawshank, en el campo de trabajos forzados Plaszow a las afueras de Cracovia). Aquí la música cobra un sentido indescriptible. Rara vez acudimos a un auditorio con una disposición de ánimo tal que nos conmueva de aquella misma manera. Claro que, lo mejor será no tener que pasar por aquellas experiencias para alcanzar una percepción así.





viernes, 4 de mayo de 2012

Aire de Cádiz

Michael Duchamp se llevó “Aire de París” en una botella cuando se trasladó a New York en 1915. No sé si me llevaría yo “Aire de Cádiz” a New Yorkí, arriesgándome a que al destapar la botella saltase allí el levante y arrasase The Big Apple.